Cocina tradicional desde 1988
Era enero de 1988, Dolores y su marido Manuel decidieron dejar el pueblo y su actividad en el Bar Candelaria en Benagalbón para emprender una arriesgada apuesta, abrir un pequeño negocio de comida. Para ello sólo contaban con un local de 35 metros cuadrados en el barrio céntrico de Málaga, el Perchel, un asador, algunas instalaciones y muchas ganas de trabajar. Empezaron como Asador de pollos y lo bautizaron con el nombre de la calle donde estaba su local: “Asador Jovellanos”.
Gracias al esfuerzo y el empeño que realizaron, fueron creando un gran vínculo de afecto y sentimiento familiar con los vecinos del barrio. Con el paso de los años, sus dos hijos iban creciendo y también se incorporaron a la empresa y actualmente, Asador Jovellanos dispone de un local de 60 metros cuadrados, 7 trabajadores y la misma ilusión de los primeros días.
Aunque falta una de sus figuras, el fundador de la empresa (Manuel), seguimos con la misma filosofía de pequeño negocio de barrio, intentamos seguir creciendo y mejorando pero sin perder el espíritu con el que empezamos nuestra andadura, dando el mismo servicio cercano, personal y de calidad como el primer día.
Una empresa como Asador Jovellanos no solamente ofrece platos sanos, de calidad, elaborados con productos de la zona, sino que da un servicio de apoyo a nuestra comunidad donde tantas personas trabajadoras, personas de avanzada edad, se les hace difícil poder cocinarlos, por razones laborales o de movilidad, que adquieren, con la mayor confianza, y pueden saborear en sus domicilios buscando una alimentación completa variada y sana como si la elaboraran ellos mismo.